El gijonés Alberto Barbés, nuevo sacerdote del Opus Dei

Junto a otros 34 miembros del Opus Dei de catorce países diferentes, el sábado 14 fue  ordenado sacerdote en Roma el gijonés Alberto Barbés Fernández, en una solemne ceremonia en la iglesia de San presidida por el prelado del Opus Dei monseñor Javier Echavarría.

Alberto Barbés, nacido en 1973, es el sexto de nueve hermanos. Se licenció en Ciencias Físicas por la Universidad de Valladolid y está especializado en Física de Alta Energía.

Desde 2001 ha compaginado el trabajo en la sede central del Opus Dei en Roma con sus estudios en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, donde está a punto de doctorarse en Filosofía.

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“La fuerza de nosotras”


El pasado 28 de Abril tuvo lugar en la capital ovetense la presentación del libro “La fuerza del nosotros”, en homenaje a Kike Gómez Haces. Primera coordinadora de la Asociación Empresa Mujer y una de sus fundadoras, destacó por su valentía, tenacidad y apoyo incondicional a los derechos de la mujer.

Se cumple un año del fallecimiento de Kike a consecuencia de un tumor cerebral, Por las páginas de este libro, desfilan más de 80 personas que la han conocido y tratado en los distintos ámbitos de su vida familiar y profesional.

Mujer de fuertes convicciones cristianas, era Numeraria del Opus Dei, supo llevar su enfermedad como “una oportunidad” que Dios le brindó para acercarse más a El.

La prensa asturiana ha recogido el testimonio de Carmen Rodríguez, coordinadora actual de ASEM (Asociación Empresa Mujer) que durante años trabajo mano a mano con ella.

Nuria Chinchilla, profesora del IESE de Barcelona, la describió como una mujer magnánima, de gran corazón y con unos objetivos claros en torno a la verdadera feminidad de la mujer.

Gala musical solidaria

La Asociación Juvenil Montealegre organizó la III Gala Musical solidaria a favor de la ONG Harambee. El dinero recaudado irá destinado para mejorar y aumentar la escolarización de los niños que viven en los campos de refugiados de Jabarona, Omdurman y El Obeid (Sudán), que llevan las monjas Canosianas.

El domingo 28 de Febrero en el teatro Filarmónica de Oviedo, tuvo lugar esta gala solidaria con la asistencia de más de 400 personas. El espectáculo contó con la actuación de la Escuela de Danza Bailan; el Coro Infantil del colegio de la Milagrosa; la Escolanía de los Pueri Cantores de San Salvador y las asociadas del club Montealegre que representó la comedia musical “Bailando con Mamma Mia”.


La Gala fue presentada por el cantante Miguel Kocina que fue el que finalizó el acto con varias canciones en las que involucró a todos los participantes.

Conchita Romero, delegada de Harambee en Asturias, explicó que esta ONG nació el 6 de Octubre de 2002 con motivo de la canonización del Fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer.

Por último, Marga Ortiz, directora técnica de la Asociación, agradeció la participación de los concursantes y familias ovetenses.


 

El arzobispo de Oviedo preside la XXI Jornada Mariana de la Familia en Torreciudad

Domingo, 12 de septiembre de 2010

El Arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes, presidió el 11 de septiembre la XXI Jornada Mariana de la Familia en Torreciudad, un evento que congregó a cerca de 14.000 personas procedentes de toda España en una jornada festiva y familiar.


Los actos empezaron a las 12’00 h. con una ofrenda a la Virgen realizada por las familias: una imagen de la Patrona de La Coruña, cestos de flores, cerámicas de Granada, aceite de oliva de Secastilla (Huesca), productos típicos canarios, piedras-caramelos de Almería o frutos de varias comarcas catalanas fueron algunos de los objetos que eligieron para testimoniar su devoción a Nuestra Señora.

En un mensaje enviado por el Papa Benedicto XVI a los participantes, el Pontífice les exhortó a “poner en el centro del hogar el Amor de Cristo”, y animó a los esposos a “ofrecer el testimonio gozoso de una vida familiar en la que se exprese la fe, se trate con Dios en la oración y se procure el bien de cada uno de sus miembros”.

La Eucaristía al aire libre fue solemnizada por el Coro de la Parroquia de San Josemaría Escrivá (Valencia) , acompañado por la organista titular del santuario, Maite Aranzabal. Sanz Montes destacó durante la homilía que “Dios quiso empezar su aventura humana como comenzamos nosotros la nuestra: en el seno de una familia.”. Afirmó que “la Sagrada Familia es el más bello icono en donde Dios mismo se nos hace cercano, visible, nuestro”, y recordó que “la Iglesia quiere prestar su humilde voz para decir sí a la vida, a toda la vida, porque en ella siempre se nos susurra o se nos grita Dios”.

El arzobispo de Oviedo transmitió un mensaje de optimismo y valentía, y dirigiéndose a las familias presentes, les dijo: “Este es el evangelio de la vida, y esta es la preciosa aportación que en nuestro querido mundo, del que también formamos parte, pueden hacer con esperanza y gozo nuestras familias desde sus valores humanos y cristianos. No tengáis miedo, contad a los vientos la belleza y la alegría que supone fiarse de Dios, y como familia en Él, no dejéis de construir su Reino”.

La familia asturiana Barbés cañal en la puerta del santuario

Al mediodía hubo varias actuaciones musicales entre las que destacaron la interpretación con violines de alumnas del Colegio Senara (Madrid), varias jotas aragonesas cantadas en honor a la Virgen, números de ilusionismo de un mago de 9 años, una pieza de flauta travesera interpretada por alumnas del Conservatorio de Monzón (Huesca) y la banda del P. Cleto, de la parroquia de San Pablo de Zaragoza.

No obstante, para los más pequeños la auténtica protagonista fue Hello Kitty, que hizo las delicias de los niños bailando con ellos por la explanada y cantando sus temas favoritos. La jornada concluyó con un ofrecimiento de niños a la Virgen, el rezo del Rosario por la explanada, acompañando a la imagen peregrina de la Virgen de Torreciudad, y la Bendición con el Santísimo.

Ceremonia de las ofrendas

Los grupos participantes procedían mayoritariamente de Cataluña, Aragón, Madrid, Valencia y Asturias, aunque también fueron numerosos los peregrinos gallegos, andaluces, vascos, canarios y navarros. Muchos de los grupos vinieron en viaje organizado en alguno de los cerca de 110 autobuses llegados al santuario. Además, un grupo de feligreses asturianos acompañaron a su arzobispo hasta Torreciudad, y quisieron agradecer a los mineros manifestados durante la víspera en su tierra que les dejaran pasar al explicarles el motivo de su viaje.

Más de 200 voluntarios participaron en la organización del encuentro ayudando en los aparcamientos y accesos al santuario, en la guardería, en el acomodo de los peregrinos, en los puestos informativos y en el parque infantil. Decenas de sacerdotes atendieron a lo largo del día los confesionarios repartidos por distintas zonas del recinto, y por primera vez pudo seguirse en directo el desarrollo de la jornada a través de internet.

XXI Jornada Mariana de la Familia en Torreciudad

EL PRESIDENTE DEL CENTRO ACADÉMICO ROMANO FUNDACIÓN

En España existe aún la tradición de familias que mantienen una beca para un seminarista”


«Hemos ayudado a formar a 1.700 sacerdotes, tanto en Roma como en Pamplona, y 46 han llegado a obispos»

La Nueva España, 17.06.2010

El Centro Académico Romano Fundación (Carf), entidad dependiente del Opus Dei, presentó ayer en Oviedo sus actividades orientadas a facilitar becas para la formación de seminaristas y sacerdotes. El presidente de su junta de gobierno, el médico Alejandro Cantero Fariña, expuso las actividades de una institución creada en 1989 y que mueve un presupuesto anual de unos nueve millones de euros.

Desde la creación del Carf aún no había sido presentado en Asturias.

-Es una fundación con poco personal y directivos, más algunos voluntarios por toda España que trabajan como corresponsales. Su estructura es muy pequeña y justo ahora empezamos por Asturias, para recorrer la cornisa cantábrica.

¿Cuáles son los fines?

-Es una fundación de carácter cultural cuyo fin más genérico es el desarrollo de las humanidades, pero concretamos ese fin en algo más tangible, la búsqueda de recursos para la formación de sacerdotes y seminaristas de todo el mundo, no sólo de España, y ninguno del Opus Dei. Es decir, que ayudamos a sacerdotes y seminaristas diocesanos enviados por su obispo a la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, o a las facultades eclesiásticas de la Universidad de Navarra.

-¿De dónde obtienen dichos recursos?

-De particulares o de empresas, en ocasiones. Suelen ser empresas con capital único, es decir, familiares. Y también acudimos a las cajas de ahorro y bancos. Existe todavía en España mucha tradición de familias que han ayudado a seminarios y que han mantenido una beca para un seminarista durante mucho tiempo. Esas personas, a veces por falta de candidatos, han dejado de dar esa beca y nosotros vamos a intentar que recuperen esa tradición. Colaboran personas que dan 10.000 o 20.000 euros, y otras que entregan 30 euros.

-¿Ayudas públicas?

-No. No lo hemos conseguido pese a esa cantidad de millones de euros destinados a fines culturales por el Gobierno, las comunidades o los municipios. Pese al caso español, hay muchos países que colaboran con las facultades de Teología. Es una pena que aquí no sea así.

¿Cuáles son su cifras?

-Hemos ayudado a casi 11.000 alumnos desde 1989. Destaca el número de sacerdotes que se han ordenado desde el comienzo, que son 1.700, formados tanto en Roma como en Pamplona, y de 64 países. De ellos, el Papa ha nombrado a 46 obispos. Y el presupuesto de 2009 fue de 6.800.000 euros, más los préstamos que realizamos para la construcción de la residencia sacerdotal Altomonte, en Roma, que son casi dos millones y medio de euros. Todo ello suma una cantidad importante para nosotros, porque cada año tenemos que conseguirla, pero poniendo a cero los marcadores cada uno de enero. La fundación no tiene un patrimonio fundacional, sino que partimos en 1989 de una dotación muy pequeña, de cinco millones de pesetas, donados por un matrimonio.

“SOY UNA TRAPERA DEL TIEMPO”

Gabriela Méndez dice que tiene que ser una “trapera del tiempo” para robarle minutos al día. Nos habla de sus cuatro hijas, su trabajo en un colegio, de su vida social, y de sus grandes aficiones: la pintura y la música.

22 de junio de 2010
Poco a poco, me voy acostumbrando a ser una especie de “trapera del tiempo” y a robarle al día los minutos. Todos los retales sirven. Así que ahora, cuando, por ejemplo, podría darle otras dos pinceladas a un retrato que unos amigos me han pedido (son mis primeros encargos pictóricos), aparto los pinceles y, a vuelatecla, cuento algo de mi historia.

Opus  Dei -

No traigo un relato extraordinario, y, a mis 31 años, sería presuntuoso escribir una especie de autobiografía; pero, ya que me insisten, empezaré diciendo que mi padre es supernumerario del Opus Dei y que forma con mi madre un matrimonio de jóvenes abuelos que me apoyan muchísimo.

Estudié en Peñaubiña, un colegio de Fomento de Oviedo, y más tarde Derecho en la Universidad de Oviedo. Desde pequeña participé en las actividades de un club de la Obra, Montealegre, aunque de manera intermitente, según lo permitía o no la organización familiar.

Tengo grandes amigas supernumerarias y numerarias, pero debo subrayar el papel de una grandísima e íntima amiga supernumeraria que fue decisiva en mi decisión de hacerme del Opus Dei. Yo lo veía claro, pero su historia y su vida me resultaron muy estimulantes a la hora de confiar en las posibilidades de encajar mi trato con Dios en una vida ordinaria y muy ajetreada (y eso que entonces aún no era madre…).

Opus Dei -

Un padre fantástico y un cuarteto de cuerda
Otro pilar fundamental de mi vida es Alfonso, mi marido. Ahora que no me oye, hablaré bien de él. Reúne tantas cualidades que a veces pienso que no me lo merezco. Quizá destacaría su capacidad intelectual, que está desbordando las posibilidades arquitectónicas de nuestra pequeña vivienda… También valoro su sensibilidad y, especialmente, su sentido del humor, que es algo fundamental en esta vida (de ahí nuestra común afición a Les Luthiers). Por resumir, creo que Alfonso es un padre fantástico, un genio; pero no un genio chiflado de las matemáticas, de esos que escriben fórmulas en los cristales de su casa. Él es más bien de frases cortas en una libreta Moleskine o, si se tercia, en un folio doblado. Sencillamente es un tipo genial que, en su faceta más seria, se dedica a la abogacía.

Tenemos cuatro hijas: Gabriela (7 años), Candela (4), Lola (2) y Estrella (6 meses). Tienen esa particular virtud de entenderse mientras hablan todas a la vez (menos la de 6 meses, claro, que se suma a la sinfonía emitiendo ruidos diversos). Nos han dado ya muestras sobradas de eso, tan propio de los niños, que consiste en ofrecer a los padres lecciones discretas sobre cosas importantes. Como, por ejemplo, cuando a mi cuñada Mamen le robaron la cartera. Nos lo estaba contando un día con gran rabia y consternación cuando, de repente, Gabriela (que entonces tenía 6 años recién cumplidos) trató de ponerle remedio a la situación y apareció con sus escasos ahorros en la mano, contribuyendo así, con todo lo que tenía, a la reparación del daño y al buen ánimo de su tía. “Toma, Mamen, para cuando tengas otra cartera”.

Encaje de bolillos en la vida ordinaria
Trabajo en un colegio de Fomento que se llama Peñamayor, como personal no docente. Llevo la atención de los padres, hago de secretaria de dirección… A mi tarea podría aplicársele la etiqueta de “varios”. Es un trabajo agradable que procuro ofrecer al Señor todos los días, con los pros y los contras que me depare la jornada. Con todo, el reto de mi trabajo no es pequeño: matener siempre viva la sonrisa. Intento tener a Jesús presente en mi labor y eso me ayuda a realizarla de la mejor manera posible, como imagino que Él la haría si estuviera en mi lugar.

Opus Dei -

Para eso que se llama conciliación trabajo-familia, hago encaje de bolillos, como tanta gente. Hay que organizarse y aprender a delegar, porque hay cosas que, aunque no estén hechas como tú las harías, son delegables, y cosas (por ejemplo, la educación de los hijos) que no son delegables en absoluto. Hay que formar un buen equipo. Me gusta trasladar esa idea a la familia: la idea de “equipo”, que se entiende bien y es muy animosa.

Y, de alguna manera, parte del equipo es la persona que me ayuda en casa, que es más que una ayuda: es algo así como un ángel de la guarda.

¿Un día normal? Nos levantamos, intentamos encender el cerebro y empieza todo. Tratamos (¡y a veces lo conseguimos!) de que el desayuno sea familiar; así paliamos de alguna manera que, entre semana, no podamos estar todos juntos a la hora de la comida. Luego vestirse, al colegio, y trabajo, trabajo, trabajo. Por la tarde, recogida de las niñas, recados, a casa, baños, cenas y las niñas a la cama. Después, Alfonso y yo intentamos (y eso sí que lo conseguimos) hablar un rato. Hasta que nos rendimos al sueño.

Opus Dei -

En todo este entramado, es fundamental –o, al menos, intento que lo sea– mi trato con el Señor: Misa, oración, rosario. Lo ideal sería tener un horario más o menos fijo, pero actualmente fluctúa mucho. Deben de ser cosas de la vida ordinaria.

Gran parte de nuestro tiempo lo gastamos (¡bendito gasto!) con los amigos: familias y matrimonios con los que nunca se agota la conversación; y eso –creo– es garantía de la verdadera amistad.

Hobbies y “Operación Triunfo”
Y luego está lo que se suele denominar “hobbies” y que, en mi caso, son algo más que eso. Me refiero a la música (estuve varios años en el Coro Universitario de Oviedo y allí nos conocimos Alfonso y yo), la clásica y la que, al menos de momento, no lo es tanto (le recomiendo a todo el mundo el último concierto de Jorge Drexler), y, sobre todo, a la pintura.

No soy muy de soñar, porque eso de los “sueños” me suena un poco a “Operación Triunfo” y al “éxito” a corto plazo. No persigo ese éxito; trato, más bien, de que mi vida dé frutos. Y en ese empeño estoy, día a día, dándole gracias a Dios por cada pequeño trapo de tiempo.